¿Qué color elegir para tu identidad corporativa?

¿Qué color elegir para tu identidad corporativa?

Todos los que alguna vez hemos tenido que crear un negocio sabemos lo complicado que es elegir una buena identidad corporativa. Pero es imprescindible hacerlo bien. Hay que pensar que ese logotipo nos identifica es la verdadera primera impresión de nuestra empresa. Y hay que cuidar al máximo la imagen en un mundo dominado por esta.

Lo ideal es dejarlo en manos de profesionales. Un equipo creativo o un diseñador gráfico sabrán sacarle más partido a nuestras ideas que nosotros mismos. Pero hay cuestiones que debemos tener en cuenta. Las desgranamos en nuestro post.

El color

¿De qué color debe ser mi logo? Esa es una de las grandes preguntas que nos hacemos con respecto a nuestra imagen. Normalmente, los diseñadores gráficos apuestan por logotipos que no tengan más de dos colores (se admiten, eso sí, varias tonalidades), pero todo es muy relativo. La propia esencia de la empresa puede demandar mayor colorido.

Lo que sí es importante es contar con una versión en blanco y negro, sea cual sea el color elegido.

La psicología del color

El color es uno de los factores que incrementa el reconocimiento de marca. Evidentemente, lo que invita a pensar cada color depende del entorno cultural en el que nos movamos; el blanco, por ejemplo, no significa lo mismo en Oriente que en Occidente. Existe, eso sí, toda una ciencia en torno a cómo percibimos generalmente cada uno de ellos y qué representa para nosotros. A estos estudios los conocemos como psicología del color.

Cuando llega el momento de elegir tu identidad corporativa es muy importante saber qué aspectos destaca cada color, tanto en positivo como en negativo. He aquí los principales. 

Rojo: representa la vitalidad

El color rojo implica extroversión. Es un color orientado a la acción, que implica energía y vitalidad, emociones fuertes, intensidad. También denota poder. En la parte negativa, sugiere urgencia, rabia y peligro, sin olvidar necesidad de rebelarse. También es el color de lo prohibido. Puede ser muy interesante para empresas con un target joven.

Azul: el color de la calma

identidad corporativa azul

Si el rojo es el color de los extrovertidos, el azul sería el color de los tímidos. Implica obediencia, madurez, orden (mental y físico), estar dentro de la ley, ser responsable, cumplidor y, por si fuera poco, tranquilo, transparente y de alguien en quien se puede confiar. En el lado opuesto, denota inflexibilidad, falta de espontaneidad y es un color frío, con todo lo que ello significa. Hay que valorar los distintos tonos: el azul cielo representa más calma que el enérgico azul añil. No descartes este color en cualquiera de sus gamas para una empresa de seguros, por ejemplo.

Amarillo: el más vital

Lo espontáneo, lo idealista, lo innovador, se expresan perfectamente a través del amarillo. Es un color que se identifica con la juventud, con la actividad y con la viveza mental. Las personas brillantes con ganas de crecer sugieren este color. Eso sí, también es el color de la alerta, de la precaución ante un peligro inminente. Empresas con un segmento de la población interesada por el ocio y la aventura suelen llevar el amarillo en su identidad corporativa.

Verde: práctico y sugerente

El verde es, por asociación de ideas, el color del dinero. Pero también es el que más relaja la vista, por lo que lo que facilita la lectura. El verde representa la generosidad, la naturaleza y la aventura y, claro está, la buena suerte. Sin embargo, también simboliza el egoísmo, la envidia o la pereza. Los tonos más oscuros de verde incitan a la tristeza, por lo que no es recomendable su uso (en general). Sin embargo, los tonos vivos son perfectos para empresas conectadas con el medio ambiente, el ahorro de energía o la naturaleza.

Naranja: creatividad en estado puro

Este color es el de la creatividad pero, también, el de la vitalidad y la extroversión. Es un color que invita a aceptar retos, a la motivación y a la competitividad. Además, también ofrece seriedad. Eso sí, simboliza lo extravagante (lo cual no tiene por qué ser necesariamente negativo) y el desorden. ¡Cuidado! Eso sí, es un color perfecto para empresas que quieran dirigirse a un público joven y atrevido.

Púrpura: lujo y sensualidad

identidad corporativa magenta

El color púrpura invita al lujo y a la sensualidad, algo que hay que tener en cuenta si lo contemplamos como opción para nuestra identidad corporativa. También sugiere creatividad y liderazgo. Pero resulta, como el naranja, extravagante, y denota individualismo. Es perfecto para productos de gama alta y de superlujo.

Marrón: honestidad

Una identidad corporativa en marrón puede ser muy interesante, aunque siempre en segundo plano (visualmente no es muy atractivo). El marrón es el color de lo honesto, de alguien en quien puedes confiar, cercano y muy trabajador. Si finalmente lo eliges para tu logotipo, el más adecuado es el marrón oscuro o, como se le suele llamar, el moka. Empresas punteras de productos de alimentación lo usan como color principal.

Magenta: lo femenino

Un color divertido e innovador. Sí tiene rasgos de inconformismo y de energía vital, pero también simboliza lo práctico. Hay que tener en cuenta, para lo bueno y para lo malo, su asociación con el mundo femenino para incorporarlo a nuestra identidad corporativa. No como algo negativo, sino quizá todo lo contrario: pensemos que nuestra marca se va a asociar al mundo de la mujer.

Blanco: el color de la paz

Es el color de la paz y de la pureza, pero por su versatilidad es muy común encontrarlo en logotipos, sobre todo en negativo. Normalmente, es otro color el que domina y el blanco es el hueco que dibuja siluetas secundarias. Por lo tanto, lo debemos tener siempre en cuenta.

Negro: la sofisticación

El negro, al igual que el blanco, abunda en las identidades corporativas. Por lo tanto, hay que tenerlo en mente aunque solo sea porque es imprescindible para elaborar la versión blanco y negro de nuestro logo. Eso sí, no está de más recordar sus atributos: es elegante y sofisticado; invita a pensar en tradición, por lo que es clásico; pesa mucho, por lo que sugiere formalidad y seriedad. También entronca con los conservador y, al mismo tiempo, invita a pensar en algo secreto y misterioso.

Gris: un canto a la sobriedad

Este tono a medio camino entre el blanco y el negro se usa a menudo en logotipos porque resulta muy neutro. Aun así, en psicología del color cuenta con unos valores como la estabilidad, la seriedad, lo sobrio y lo respetable. Que una empresa tan sólida y moderna como es Apple lo utilice como color principal dice mucho del gris.

Respetar el color elegido: de eso nos encargamos nosotros

Cuando has trabajado durante semanas con tu identidad corporativa y hay que convertir en papel ese trabajo, la imprenta es fundamental. Si no se escoge una empresa responsable, que mantenga una buena comunicación con el diseñador gráfico, ese trabajo creativo puede arruinarse. Un verde puede, por obra y gracia de una mala impresión, virar a azul; hay rojos que pueden convertirse en marrones… Esos pequeños ajustes pueden cambiar un diseño para mal. Elígenos para darle vida a tu logotipo y a sus derivaciones: no te vamos a decepcionar. Ponte en contacto con Ofiprint Marbella y pídenos presupuesto.

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