Los seis puntos clave para elegir tu tarjeta de visita perfecta

Los seis puntos clave para elegir tu tarjeta de visita perfecta

En Ofiprint somos especialistas en impresión y tenemos la capacidad de ofrecer a nuestros clientes cualquier tipo de acabado. Es importante tenerlo en cuenta, sobre todo, a la hora de elegir nuestra tarjeta de visita.

La tarjeta de visita es nuestra carta de presentación. Aún hoy, en un mundo en el que lo digital tiene cada vez más peso, las redes laborales siguen realizándose cara a cara. Ninguno de nosotros contrataría un servicio sin conocer a la persona que está detrás, ¿verdad? Y en esa creación de nuevos contactos profesionales, la tarjeta de visita sigue ocupando un lugar primordial. Por eso, en nuestro post queremos ofreceros algunas claves que conviene tener en cuenta para confeccionar la tarjeta perfecta.

Primera clave: ¿tienes tu logotipo?

Quizá la mayoría de los empresarios que lean este artículo ya tendrán su logotipo y su identidad corporativa perfectamente perfilados. Sin embargo, cabe la posibilidad de que no te hayas planteado esta cuestión. No pocos empresarios subsisten con un logotipo hecho a toda velocidad, en su propio ordenador, por manos poco expertas. A veces, la urgencia de tener las cosas hechas a tiempo nos abocan a ello. Pues bien, nunca es tarde. El logotipo de nuestra empresa es muy importante.

Define ante el diseñador qué conceptos quieres transmitir

Lo más conveniente es que un diseñador gráfico tome cartas en el asunto. Este profesional conoce el lenguaje visual como nadie, y sabrá plasmar en una imagen sencilla lo que queremos transmitir. Si, por ejemplo, tu empresa se dedica a la construcción, la idea de cualquiera de nosotros sería incorporar elementos visuales como un ladrillo, un casco, una hormigonera… Un diseñador gráfico sabrá interiorizar esa amalgama de ideas y transformarlas en una imagen que simbolice eso mismo, pero en líneas sencillas y elegantes.

Si tu logotipo se ha quedado anticuado, plantéate un ‘restyling’

A veces, sucede que nos gusta lo que representa nuestro logotipo, pero se ve anticuado. Hacerle un lavado de cara o restyling será mucho más barato que crearlo de cero y le daremos ese aspecto moderno que buscamos.

En cualquier caso, seguro que para tu logotipo encuentras un diseñador adaptado a tu presupuesto. Hay muchos y manejan distintas tarifas, pero hay profesionales a precios muy asequibles.

Segunda clave: el diseño de la tarjeta de visita

Una vez tengamos nuestro logotipo, toca elegir el diseño de la tarjeta. Si contamos con un buen diseñador gráfico, él podrá proponernos distintas alternativas. Al igual que le hemos transmitido, con el logotipo, qué tipo de imagen de empresa queremos proyectar, con el diseño de la tarjeta de visita también ofrecemos información no verbal: podemos escoger un diseño más tradicional, más moderno o más serio, más formal o más divertido. Debemos pensar bien, primero, en qué sector empresarial nos movemos. Por ejemplo, un bufete de abogados difícilmente podría permitirse una confección demasiado novedosa de sus tarjetas, pues la máxima, seguramente, será transmitir seriedad.

Tercera clave: el tamaño

La medida estándar en tarjetas de visita es de 85×55 mm: con este tamaño, te aseguras de que cabrá en cualquier cartera y en cualquier tarjetero. Pero puedes jugar con otras medidas, según tus necesidades o tu gusto. A muchos diseñadores les encantan las tarjetas algo más finas (85×45), o incluso levemente más pequeñas. De este modo, te distingues de la competencia. También hay muchas empresas que eligen un formato cuadrado, de alrededor de 60×60 mm, lo cual las hace más vistosas y originales. Por último, algunos clientes eligen destacar con diseños troquelados, como ocurre con este original formato que creamos para el Grupo Bibo Dani García.

tarjeta de visita bibo

Un bocado en una esquina para una tarjeta de un restaurante, una tarjeta en forma de peine si tienes un salón de peluquería… El mundo del troquelado da muchísimo juego y todo el mundo se fijará en tu tarjeta. ¡Tenlo en cuenta!

Tercera clave: el papel

Una vez tengamos definido nuestro logotipo, toca elegir la superficie sobre la que queremos imprimirlo. Hay distintos tipos de papel. Entre ellos, estos:

Papel estucado

Es el que mejor traslada los colores vivos. Cuando nuestra prioridad es que destaque cromáticamente, debemos elegir este papel (y luego escoger entre versión mate o brillo). El estuco (una fina capa de yeso sobre el papel) hace que este no absorba los pigmentos y los muestre en todo su esplendor.

Cartulina verjurada

Se trata de una cartulina con microtextura (rayas, puntos, etcétera) que le da un aspecto artesano muy recomendable si quieres que tu tarjeta de visita represente tradición y exclusividad. Las notarías, los despachos de abogados o artistas plásticos suelen decantarse por este tipo de acabado.

Cartulina offset

Quizá la opción más barata, pero eso sí: los colores deslucen sobre esta superficie más que sobre las otras. Es el soporte estándar de las tarjetas y es muy agradable al tacto, pero da poco juego gráficamente hablando.

Otros materiales

 

Existen también las tarjetas hechas en plástico; de hecho, ciertas empresas que quieren dar una imagen de alta tecnología se decantan por el plástico transparente. El proceso de impresión es otro (por serigrafía) y, aunque puntualmente pueden resultar muy vistosas, también hay que advertir de que los costes de producción se disparan.

Cuarta clave: el gramaje

Aunque va en gustos, a mayor gramaje, más bonita y profesional queda la tarjeta. Lo recomendable es no imprimir por debajo de los 200 gramos ni por encima de los 350 (que ya sería una cartulina muy gruesa). Cuanto más nos acerquemos a este último valor, mejor aspecto tendrá la tarjeta de visita.

Quinta clave: los colores

Normalmente, nuestro logotipo va a determinar los colores presentes en la tarjeta, pero hay quien prefiere utilizar una gama cromática más amplia. Los cánones de la tarjeta de visita ideal dictan que lo mejor es no usar más de dos, sin contar el blanco o el negro. A menos colores, más elegancia. Eso sí, hay logotipos multicolor, como el nuestro, por motivos obvios: nos dedicamos a la imprenta y el color lo es todo en nuestro trabajo.

Sexta clave: otros efectos

El golpe seco

Esta técnica de imprenta se utiliza mucho actualmente en las tarjetas de visita. La técnica es dejar una marca en relieve sin utilizar tintas (aunque también se puede añadir pigmento). El relieve puede ser saliente, como el de la imagen que ves aquí debajo, o un contrarrelieve. El efecto es realmente elegante. Aquí te dejamos un ejemplo realizado en nuestra imprenta:

tarjeta de visita golpe seco

Reserva UVI

Consiste en reservar una serie de letras, pictogramas, etcétera, de manera que solo ellas y no el resto de la tarjeta se impregnen de un barniz que le da también un aspecto de relieve a las mismas. De este modo, destacamos solo aquellos detalles que queremos que tengan un especial protagonismo. Estas tarjetas de Óptica Laza están realizadas con esta técnica, que utilizamos mucho para las cartas de los restaurantes.

tarjeta de visita barniz uvi

Estampación metálica

Mediante calor, se aplica una finísima lámina metalizada sobre aquellos lugares en los que queramos destacar algo. Estas tarjetas realizadas para Marbella Luxury Services llevan este tipo de estampación, que, bien combinada, aporta un toque de lujo y distinción muy interesante.

tarjeta de visita estampación metálica

¿Sabes ya cómo quieres que sea tu próxima tarjeta de visita? Esperamos haberte sido de ayuda con este post. Tenemos muchos más acabados: pide cita en nuestra web y daremos respuesta a tus dudas y peticiones.

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